La Antigua Iglesia

El antiguo Santuario de Meritxell fue rehabilitado en 1994

El ‘Antiguo Santuario’ de Meritxell, de estilo románico, fue destruido por un incendio en el año 1972

La ‘antigua iglesia’ o ‘antiguo santuario’ es una capilla de advocación mariana dedicada a Santa María de Meritxell. Se trata de un edificio de origen románico levantado anterior a la segunda mitad del siglo XII. De la obra románica se han podido conservar muy pocos elementos: el muro oeste, que se integra dentro la pared lateral de ponente del edificio barroco, y los cimientos del ábside, descubierto durante las excavaciones arqueológicas del año 1991, que sirvieron también para descubrir toda la planta del edificio y del pórtico sur.

Estos vestigios son suficientes para imaginar una estructura sencilla y de dimensiones reducidas, de estilo popular: templo humilde de una sola nave reforzada por un ábside semicircular.

La decoración de los muros interiores debería evocar los temas religiosos vigentes en la época.

 

Hacía el año 1658 se acometió una gran reforma y prácticamente se hizo una nueva iglesia, de factura barroca, que en gran parte corresponde a la que se conserva en la actualidad (a excepción de la cabecera, modificada posteriormente). A ésta, de dimensiones más amplias, se le dio una nueva orientación y se le añadió un campanario de espadaña de doble ojo. A partir de esta nueva reforma, se llenó el interior con nuevos retablos, más monumentales y artísticamente más ricos y elaborados, acordes al estilo barroco.

El aumento de la veneración por parte de los fieles a la Virgen de Meritxell, originó la última gran reforma (siglo XIX), basada en la cabecera de la iglesia, con la inclusión de una capilla para hacer más accesible la imagen de la Virgen a los ciudadanos y devotos. En el año 1866, el pintor Josep Oromí, de La Seu d’Urgell, decoró a manera horror bacui, los muros interiores del edificio con ornamentaciones a base de figuraciones arquitectónicas y cortinajes.

La noche del 8 al 9 de septiembre del año 1972 un incendio destruye gran parte de la iglesia, incluidos documentos originales del santuario. Junto con estos documentos, se perdieron todas las imágenes y retablos que decoraban el interior de este templo, incluida la talla románica de la Virgen de Meritxell. Las ruinas que quedaron en pie se rehabilitaron y en 1994, la capilla de Santa María de Meritxell se convierte en el marco de la exposición permanente ‘Meritxell Memoria’.

El edificio que podemos visitar hoy tiene la planta rectangular, ábside de planta cuadrada, cubierta a dos aguas, campanario de espadaña y pórtico adosado al muro sur.

Antigua iglesia tras el incendio

EL INCENDIO

El incendio del Santuario de Meritxell, (la noche del 8 al 9 de septiembre de 1972), destruyó el edificio y todo lo que contenía. El pueblo, conmocionado por tal nefasto suceso, reaccionó inmediatamente al desastre, manifestando su dolor y mal estar. En aquel momento, se hablaba de catástrofe, de la pérdida de personalidad andorrana y de destrucción del patrimonio.

En el año 1974, el Taller de Arquitectura de Ricardo Bofill presentó el proyecto del nuevo santuario que se inauguró en el año 1976. La crisis económica, el proceso político y la respuesta popular obligaron a que el proyecto inicial no se ejecutara en toda su totalidad. La nueva construcción trata de sintetizar y combinar las formas románicas y ruinas del viejo santuario con otros elementos arquitectónicos (renacimiento y arte islámico).

20 años después del incendio se inició el proceso de rehabilitación del viejo o antiguo santuario de Meritxell, que culminó el 1994 con la realización de la exposición conmemorativa ‘Meritxell Memoria’, la cual se puede visitar en la actualidad.

EXPOSICION ‘MERITXELL MEMORIA’

El inicio de esta exposición traslada escenográficamente al visitante debajo de una escaramujo (rosal silvestre) florido, elemento protagonista que, según cuenta la leyenda, protegía la imagen de la Virgen de Meritxell en pleno mes de enero.

Una vez en el interior, diferentes plafones y vitrinas, inspirados en las formas de los retablos, sirven de marco para explicar el pueblo, la historia, el patronato y el incendio de Meritxell, a la vez que se exponen las piezas más representativas que sobrevivieron al incendio.

Como fondo, diversas imágenes fotográficas que evocan algunos momentos vividos en el santuario.

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